Qué es
Zero-shot —"sin ejemplos"— es pedirle a un modelo de inteligencia artificial que resuelva una tarea describiéndosela, sin acompañarla de casos ya resueltos. Toda la carga va en la descripción: qué quieres, con qué criterio y en qué forma.
Es la manera predeterminada de trabajar: casi todo prompt que escribes es zero-shot, aunque nadie lo llame así. El término existe para marcar la frontera con few-shot, donde en vez de describir le muestras dos o tres casos ya resueltos.
En palabras de contador
Es encargar un trabajo con la pura descripción por delante: qué quieres, con qué criterio y en qué forma. No va acompañado de material de apoyo, así que la instrucción carga con todo el peso y lo que no diga se resuelve sin ti.
Rinde cuando la tarea es común y se resuelve igual en cualquier despacho. Rinde mal cuando el formato es propio de la firma: lo que no describes, el modelo lo llena con el promedio de lo que vio, que no es el tuyo.
Ejemplo aplicado
Resumen de un oficio recibido. Le pegas el texto y le pides lo que se solicita y los plazos, en una lista. Tarea común, sin formato propio: describirla alcanza.
Notas de una junta vueltas lista de pendientes. Le pasas lo que anotaste durante la reunión con el cliente y le pides pendientes con responsable y fecha tentativa. No hace falta preparar material: basta con decirle cómo quieres la lista.
Borrador de correo al cliente. Describes el tono, la extensión y qué debe pedir. Sale un primer borrador que tú corriges antes de mandarlo.
Para qué sirve en un despacho
- Resolver tareas comunes de redacción, resumen o clasificación sin preparar material.
- Probar en minutos si una herramienta entiende el encargo antes de afinarla.
- Mantener la instrucción corta cuando la ventana de contexto va apretada.
- Descubrir dónde se queda corta la descripción y qué hay que mostrarle.
Riesgos o limitaciones
Sin ejemplos, cada hueco de la descripción lo llena el modelo con lo más frecuente de su entrenamiento, y el resultado sale con forma de promedio: correcto en apariencia y ajeno a tu despacho. En materia fiscal pesa más: lo aprendido puede corresponder a otro ejercicio, así que pedir tasas o valores del periodo en zero-shot invita a que la cifra salga de memoria. Ahí no falta un ejemplo: falta anclaje en un dato consultado.
El otro punto es la estabilidad: dos peticiones casi iguales pueden devolver estructuras distintas, y eso complica comparar un periodo contra otro.
Buena práctica
Compruébalo antes de decidir: toma un caso de resultado conocido —un ejercicio ya cerrado— y corre la misma petición tres veces. Si las tres respuestas traen la misma estructura y coinciden con tu criterio, la descripción basta. Si cada corrida sale distinta, toca mostrarle ejemplos.
Al describir, sé concreto: fija el formato de salida y di qué hacer cuando falte un dato, igual que en un system prompt. Deja fuera de zero-shot cualquier cifra con consecuencia fiscal: esa se pide contra la fuente.
Preguntas frecuentes
¿Zero-shot quiere decir que el modelo no sabe del tema? No. Quiere decir que en esa petición no le diste ejemplos; lo aprendido sigue operando, con sus limitaciones de fecha.
¿Cuándo conviene dejar de pedir así? Cuando la salida debe apegarse a un formato propio de la firma, o cuando la misma petición devuelve estructuras distintas entre corridas. Ahí cambias de método: dejas de describir y pasas a mostrar.
¿Sirve para cálculos fiscales? Para plantear la pregunta, sí. Para producir la cifra, no por sí solo: hace falta una herramienta conectada que consulte los valores del periodo.
Términos relacionados
Conexión NexFiscal
Casi todo lo que un contador le pide a una IA en un día normal es zero-shot, y por eso conviene tener ubicado dónde deja de rendir. Este diccionario está armado con esa lógica: la ficha de few-shot es el paso siguiente cuando la descripción sola no basta, y las de grounding y tool use explican de dónde tendría que salir la cifra cuando el asunto ya no es de redacción sino de importe. Antes de cambiar de herramienta, vale la pena saber cuál de los tres problemas tienes.
Escrito y revisado por Ernesto Sobrino, contador.
Última revisión: 24 de agosto de 2026.